Equipo Premezclado
Publicado el 2026-09-16
Dos losas de la misma superficie y del mismo espesor pueden pedir volúmenes muy distintos, y la diferencia no es un detalle de planilla: cambia el número de camiones, la duración de la jornada y hasta si hace falta bomba. La decisión entre alivianada y maciza la toma el proyectista por razones estructurales, pero quien compra tiene que entender la cuenta para pedir bien, para comparar cotizaciones y para no descubrir a media mañana que el volumen pedido no alcanza.
En resumen: una losa maciza consume su propio espesor: 0,20 m³ por m² si tiene 20 cm. Una losa alivianada del mismo espesor consume 0,08 m³ por m² con nervios hormigonados en obra y 0,06 m³ por m² con viguetas prefabricadas, porque las piezas de relleno ocupan el hueco. Sobre 80 m² eso son 16 m³ frente a 6,4 o 4,8. La maciza gana en losas pequeñas, irregulares, en voladizos, en baños y en todo lo que va a estar mojado o va a recibir cargas concentradas; la alivianada gana en luces corrientes de vivienda.
De dónde sale el volumen de cada una
El volumen de una losa maciza es trivial: superficie por espesor. Si el plano dice 0,12 m, son 0,12 m³ por m²; si dice 0,20 m, son 0,20 m³ por m². No hay más.
La alivianada es una losa nervada: entre nervios de hormigón se colocan piezas de relleno que no aportan estructura pero ocupan volumen, y encima va una capa de compresión continua. El volumen sale de restar al prisma completo el hueco que ocupan las piezas. En un metro cuadrado con piezas de 0,40 m de ancho y 0,15 m de alto, colocadas de a dos, el hueco es 2 × 0,40 × 0,15 × 1,00 = 0,12 m³, y el hormigón queda en 0,20 − 0,12 = 0,08 m³ por m². Si en lugar de nervios hormigonados en obra se usan viguetas prefabricadas de unos 0,10 m por 0,10 m de sección, esas viguetas restan otros 0,02 m³ y el rendimiento baja a 0,06 m³ por m². La cuenta completa, con sus variantes, está en Cómo calcular los m³ de hormigón de una losa.
La comparación, sobre la misma losa
| Losa de 20 cm sobre 80 m² | Rendimiento | Volumen |
|---|---|---|
| Maciza | 0,20 m³ por m² | 16,00 m³ |
| Alivianada, nervios en obra | 0,08 m³ por m² | 6,40 m³ |
| Alivianada, viguetas prefabricadas | 0,06 m³ por m² | 4,80 m³ |
La diferencia es de dos veces y media a más de tres veces. Traducido a la jornada: la maciza de este ejemplo ocupa varios viajes encadenados y una cuadrilla que no puede detenerse; la alivianada con viguetas se resuelve con muy poco volumen, tan poco que el mínimo por viaje empieza a pesar más que el propio hormigón.
Lo que la cuenta no dice: peso propio y costo total
Menos volumen de mezcla no significa automáticamente una losa más barata. La alivianada exige comprar y colocar las piezas de relleno o las viguetas, y exige un encofrado que las sostenga mientras se hormigona. La maciza exige más mezcla y más acero de reparto, pero su encofrado es más simple y su ejecución más rápida por metro cuadrado.
Donde la alivianada gana de verdad es en el peso propio de la estructura. Una losa más liviana carga menos las vigas, las columnas y las zapatas, y esa cadena se paga en todos los eslabones. Por eso en vivienda con luces corrientes la alivianada es la opción habitual, y por eso el criterio de decisión es estructural antes que económico.
Cuándo conviene cada una
- Maciza en losas chicas o de forma irregular. Cuando hay muchos quiebres, la pieza de relleno se corta tanto que deja de aliviar.
- Maciza en voladizos y escaleras. Son piezas donde el comportamiento estructural pide continuidad de material.
- Maciza en baños, terrazas, cocinas y todo lo que va a estar mojado. Una losa continua se impermeabiliza mejor y tolera mejor las perforaciones.
- Maciza donde hay cargas concentradas. Tanques, equipos, muros que apoyan fuera de viga.
- Alivianada en las losas grandes y regulares de vivienda. Es donde el ahorro de peso y de volumen se nota.
- Alivianada cuando el acceso limita el ritmo. Menos volumen significa menos camiones en una calle que no los admite.
Qué cambia en el pedido según el tipo
El tipo de losa no cambia sólo el volumen: cambia el asentamiento que conviene y el tamaño máximo del agregado. En una alivianada, la mezcla tiene que llenar nervios angostos y pasar entre armaduras apretadas sin segregarse; un agregado demasiado grueso se traba y deja huecos bajo la capa de compresión. En una maciza de superficie grande, lo que manda es el ritmo y la terminación de la superficie.
En ambos casos, quien fija el tipo, el asentamiento y el tamaño máximo es el proyectista, y esos tres datos se escriben en el pedido tal como los pediste, para poder compararlos después con el documento de entrega. Cómo se arma esa especificación está en la guía de cómo se especifica un hormigón en el país: tipo, asentamiento, tamaño máximo del agregado, volumen y lugar.
Errores que aparecen siempre
El primero es computar la alivianada como si fuera maciza y pedir el triple. Sobra mezcla, y el sobrante no se devuelve: se descarga donde se pueda, se endurece y se paga igual.
El segundo es el contrario y es peor: computar con el rendimiento de viguetas prefabricadas y ejecutar con nervios en obra. Falta hormigón a media losa, hay que pedir un viaje adicional y entre uno y otro se forma una junta que no estaba prevista. Qué pasa entonces y cómo se maneja está en Junta fría: qué es, por qué aparece y cómo se evita.
El tercero es olvidar la capa de compresión cuando se usan viguetas y piezas de gran altura: esa capa continua sobre las piezas es parte del rendimiento y no se descuenta.
El cuarto es no restar los huecos. Escaleras, ductos y patios se descuentan de la superficie antes de multiplicar; en una losa de vivienda pueden ser varios metros cuadrados.
Cómo decidir sin improvisar
La secuencia práctica es corta. Primero, mira el plano de estructuras: la decisión ya está tomada ahí, y cambiarla por cuenta propia para ahorrar mezcla es cambiar el cálculo estructural de la casa. Segundo, si la decisión todavía no está tomada, plantéale al proyectista las tres preguntas que importan: qué luces hay que cubrir, qué va a apoyar encima y qué ambientes van a estar mojados. Tercero, una vez fijado el tipo de losa, computa el volumen con el rendimiento que corresponde a la ejecución real, no a la que se suponía.
Con ese volumen, más el margen de desperdicio, ya puedes pedir. Y si la losa es grande, conviene planificar la jornada antes de encargar: el orden de los camiones, el ritmo y la cuadrilla se arman en Cómo programar el hormigonado de una losa. Cuando tengas todo eso, pide tu cotización.
Sigue leyendo: Cuánto hormigón lleva una casa de dos plantas y Encofrado de losa: qué revisar antes del hormigón.
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